Se ha hablado mucho en los últimos años sobre los ESB, los web services y el fenómeno SOA en general. Gartner pronosticó que SOA sería usado en más del 80% de los procesos de negocio y aplicaciones críticas que se desarrollen en 2010. Estamos en 2010 y mi percepción es que, al menos en España, aún no hemos llegado a esos porcentajes en lo que se refiere al despliegue de soluciones SOA. Lo que sí es cierto sin embargo es que el ascenso de SOA y los ESB como solución tecnológica parece imparable en la mayoría de organizaciones y sectores.
Cuando una tecnología o un cierto paradigma se pone de moda, como ocurre con SOA, tenemos que mantenernos alerta ante la tentación de aplicarlo sin más en el contexto de mi negocio sin preguntarnos si es realmente lo que necesitamos. SOA implica analizar globalmente las necesidades del negocio para dar una respuesta tecnológica coordinada, reutilizable y que permita por tanto ahorrar en costes de desarrollo. Implica pensar en la evolución tecnológica de mi organización en el medio y largo plazo evaluando cuáles son mis necesidades de negocio actuales y cuáles serán en los próximos 10 o 20 años. Si nuestra única preocupación es el corto plazo, probablemente debamos considerar enfoques de desarrollo más tradicionales, que aunque resulten menos escalables, nos darán una respuesta rápida a los retos de hoy.

Con la publicación de la versión 3.3, el proyecto Apache ServiceMix ha dado por concluido el desarrollo de un ESB compatible por completo con el estándar JBI.
Las necesidades de 